En su primer mensaje como jefe de Estado, el Presidente José Antonio Kast anunció desde el balcón del Palacio de La Moneda el inicio de un “Gobierno de emergencia”, señalando que impulsará medidas incluso impopulares con el objetivo de mejorar las condiciones de vida en el país. “Venimos a cumplir”, afirmó ante miles de adherentes reunidos en la Plaza de la Constitución.

El mandatario sostuvo que recibió un país en condiciones más complejas de lo esperado y apuntó a problemas como instituciones “debilitadas”, el avance del narcotráfico, el crimen organizado, la corrupción y la migración irregular.

Durante su discurso citó a Diego Portales para remarcar que un país no puede gobernarse solo con ideas, sino con acciones concretas, aunque estas resulten difíciles o impopulares. En esa línea, llamó a dejar de lado las divisiones y a trabajar por la recuperación del país. “No es momento de rencores, sino de unidad”, expresó.

Antes de su intervención, Kast firmó seis decretos de ejecución inmediata. Tres de ellos están vinculados al control fronterizo, incluyendo el aumento de efectivos de las Fuerzas Armadas y la ampliación de barreras físicas. También designó al vicealmirante (r) Alberto Soto como comisionado para la Macrozona Norte.

Las otras medidas contemplan la creación de una fuerza de tarea para auditar las finanzas públicas, una propuesta para resolver reclamaciones ambientales pendientes y la asignación al Ministerio de Vivienda de la reconstrucción tras los incendios forestales en Valparaíso y el Biobío.