Paulina Fuentes Villarroel, de 28 años, murió la mañana del 16 de julio de 2024 tras ser atropellada en Vitacura por un médico venezolano que no respetó un disco Pare y circulaba a exceso de velocidad, según los antecedentes del caso.

La joven ancuditana cruzaba Avenida Camino El Parque rumbo a realizar clases particulares cuando fue embestida por un vehículo que salió abruptamente desde un edificio. Las cámaras de seguridad registraron el impacto y el posterior arrastre del cuerpo por varios metros, pese a que Paulina transitaba por el paso de cebra.

El conductor fue identificado como José Gregorio Colina Flores, dermatólogo de nacionalidad venezolana, quien fue formalizado por cuasidelito de homicidio y quedó en libertad con medidas cautelares de arraigo nacional y firma mensual. Vecinos del sector y la familia de la víctima habían advertido previamente su conducción imprudente.

La polémica se intensificó luego de que se conociera una propuesta de la Fiscalía para cerrar el caso con una pena de 540 días, evitando un juicio oral. La abogada querellante cuestionó la calificación del delito y recalcó que el imputado no prestó auxilio inmediato, optando por llamar a familiares para buscar defensa legal.

Para la madre de Paulina, el mensaje es devastador: con pruebas, testigos e imágenes, el sistema “decide que no es para tanto”, dejando una herida abierta en quienes hoy exigen responsabilidades reales y no acuerdos que diluyan la gravedad de una vida perdida.

📷 Captura de video – Meganoticias