El año 2025 concluye con una carga financiera que el Gobierno Regional de Los Lagos no logró esquivar. Pese a los recursos transferidos por la Dirección de Presupuestos (DIPRES) durante los últimos días de diciembre, la administración regional terminará el ejercicio con una deuda flotante que supera los 16 mil millones de pesos.

Las inyecciones de fondos (más de 10.400 millones entregados entre el 24 y el 27 de diciembre) permitieron aliviar una cifra que amenazaba con escalar sobre los 26 mil millones. Sin embargo, el oxígeno llegó tarde y fue insuficiente para cubrir compromisos ya firmados además de aquellos que están en ejecución.

El gobernador Alejandro Santana, enfatizó en que las alertas se encendieron con meses de anticipación. Se advirtió el riesgo, se actuó con responsabilidad y se insistió oportunamente, pero los recursos no arribaron dentro de los plazos necesarios, dejando a la institución contra la pared.

El escenario abre una grieta inédita en la institucionalidad regional, al traspasar a los gobiernos regionales obligaciones emanadas de la Ley de Presupuestos sin el respaldo financiero correspondiente. Ante ello, se solicitó un pronunciamiento a la Contraloría General de la República por un eventual incumplimiento de la norma.

La deuda golpea directamente a quienes ejecutan obras, programas sociales e iniciativas públicas, erosionando la confianza y la certeza en la gestión regional.