Como una marea invisible que suele pasar desapercibida, las pilas en desuso representan un riesgo latente para el medioambiente. En Puerto Montt, esa amenaza comenzó a disiparse tras una campaña que permitió recolectar más de 400 kilos de estos residuos, gracias a un trabajo conjunto entre la Municipalidad y la empresa SAESA.

La iniciativa logró reunir cerca de 420 kilos de pilas depositadas por la comunidad en distintos puntos de la ciudad. Edificios municipales, centros de salud familiar y dependencias en sectores como Alerce y Puerta Sur se transformaron en estaciones de acopio, donde vecinos dejaron pequeñas baterías que, juntas, conformaron una carga significativa de desechos peligrosos.

Desde la Dirección de Medioambiente, Aseo y Ornato se explicó que el material recolectado fue trasladado a un relleno de seguridad especializado en la Región del Biobío. Con ello, se evitó que estos elementos terminaran en la basura domiciliaria o en vertederos comunes, donde sus componentes tóxicos pueden filtrarse al suelo y al agua.

Las pilas contienen metales pesados y sustancias altamente contaminantes, capaces de dañar ecosistemas completos si no reciben un manejo adecuado. Por eso, esta campaña no solo limpió bodegas y cajones, sino que también reforzó la conciencia ambiental, demostrando que pequeñas acciones ciudadanas pueden marcar una diferencia real en la protección del entorno.

📷 Municipalidad de Puerto Montt – Facebook