Los sumarios internos del Hospital Base de Osorno, derivados del caso que salió a la luz en septiembre tras la difusión de imágenes donde se apreciaban actos calificados como “torturas” o “trato vejatorio” contra un funcionario, estarían próximos a concluir. Las situaciones denunciadas, ocurridas entre 2018 y 2020, motivaron también una investigación de oficio del Ministerio Público que terminó con la detención y formalización de cuatro trabajadores del recinto.

El director del hospital, Julio Vargas, explicó que los procesos disciplinarios avanzan en paralelo a las diligencias judiciales y que la institución ha realizado un profundo mea culpa frente a los hechos. Añadió que se han sostenido conversaciones con agrupaciones de funcionarios para fortalecer los canales de denuncia, mejorar la comunicación interna y detectar falencias que permitieron que estas prácticas se mantuvieran en el tiempo.

En el ámbito penal, los cuatro imputados permanecen bajo arresto domiciliario total, luego de que se revocara la prisión preventiva decretada inicialmente para dos de ellos. En paralelo, sigue en curso una investigación del Ministerio Público por la pérdida de evidencia vinculada a la primera denuncia presentada por el propio Hospital Base San José y el Servicio de Salud Osorno.