Un hecho insólito se registró la mañana de este miércoles en la Cámara de Diputadas y Diputados, cuando la sesión prevista para la jornada debió ser suspendida por la falta de quorum. Más de un centenar de parlamentarios no se presentaron a tiempo en la Sala, lo que impidió iniciar la discusión de los proyectos agendados.

Aunque la ausencia de legisladores suele resolverse tocando los timbres para que regresen en un lapso de 15 minutos, esta vez el llamado fue en vano. La sesión terminó fracasando, algo que no ocurría desde 2021. Bastaban solo 50 de los 150 diputados para comenzar los debates.

Tras el episodio, se activó un protocolo interno que incluyó el cierre de puertas y pasillos contiguos para registrar la asistencia. Los parlamentarios ausentes arriesgan una multa equivalente al 2% de su dieta (unos 160 mil pesos) salvo quienes contaban con permisos formales o participaban en otras comisiones, como la que revisa la acusación constitucional contra el ministro Antonio Ulloa.

Algunos legisladores fueron vistos corriendo por los pasillos tras reuniones o declaraciones a la prensa, mientras otros simplemente se encontraban en la cafetería. La fallida sesión ocurre en medio de un clima preelectoral, con varios diputados concentrados en sus campañas de reelección. Tras el bochorno, se convocó una nueva reunión de comité para intentar reprogramar la sesión durante la tarde.