Un masivo operativo conjunto entre la Policía de Investigaciones (PDI) y Carabineros se desarrolló en la provincia de Chiloé, extendiéndose por más de 20 horas y cubriendo principalmente las comunas de Ancud y Castro, únicas de la zona con cuarteles de ambas instituciones.

El despliegue que incluyó más de mil fiscalizaciones, dejó como resultado 24 detenidos y sobre un centenar de infracciones, en un esfuerzo por reforzar la seguridad y detener a prófugos de la justicia.

Carabineros efectuó 502 controles de identidad y 463 vehiculares, junto a 11 inspecciones en locales de alcohol, cursando 106 multas por infracciones a la Ley de Tránsito y la ley que regula la venta de bebidas alcohólicas. Entre los 17 detenidos por esta institución, cuatro tenían órdenes judiciales pendientes, mientras que otros fueron sorprendidos por conducción sin licencia, microtráfico o manejo bajo la influencia de drogas. Así lo detalló el subprefecto de servicios de Carabineros en Chiloé y Palena, Jorge Lorca.

La PDI, en tanto, fiscalizó a más de 20 personas, deteniendo a 16 extranjeros, de los cuales 13 estaban en situación migratoria irregular. Siete personas fueron arrestadas por órdenes judiciales, entre ellas casos de amenazas y deudas de pensión alimenticia. El prefecto de la PDI en Chiloé, Paulo Mondaca, destacó la cooperación con Carabineros como un factor clave para reforzar la seguridad.

El delegado presidencial Marcelo Malagueño subrayó que la labor conjunta busca prevenir delitos y aumentar la sensación de seguridad en la comunidad.

Las autoridades confirmaron que este tipo de operativos seguirán realizándose en la provincia, con el objetivo de mantener la presencia policial y reforzar la seguridad ciudadana.