En horario de Chile continental (en Roma hay seis horas más), se esperaba que a las 06.00 de la mañana fuera la primera votación de este jueves.

Un denso humo negro brotó nuevamente este jueves desde la chimenea instalada en el tejado de la Capilla Sixtina en El Vaticano, dejando de manifiesto que los 133 cardenales encerrados en el interior del templo fracasaron nuevamente en el intento de elegir a un nuevo papa.

La llamada “fumata negra” fue recibida con una mezcla de aplausos y decepción por los fieles y curiosos que seguían con atención cada movimiento del cónclave.

Posterior a esa fumata, se realiza otra votación: en la eventualidad de tener resultados  positivos, debería haber humo blanco o negro a eso de las 11.30 de esta mañana (hora chilena).

A diferencia de las elecciones anteriores, el proceso parece alargarse. En 2005, Benedicto XVI fue elegido en solo cuatro rondas de votación. Ocho años después, el cónclave que concluyó con la elección del primer papa latinoamericano, Francisco, tomó cinco votaciones. Esta vez, sin embargo, la incertidumbre se prolonga y el mundo sigue esperando señales blancas desde el Vaticano.